AGATHIZADOS

Grande de España por nacimiento y diseñadora por vocación, Ágatha Ruiz de la Prada lleva más de treinta años siendo un icono vivo del pop más optimista. Criada entre piezas de Warhol y Miró, la artista reconoce tener el trabajo más divertido del mundo.

 

P - ¿Qué significa ser un icono pop?

 

R - Lo descubrí hace como diez años en una exposición, "Les années pop", ahí me dí cuenta que había nacido en una época super pop. Mi padre tenía nuestra casa llena de objetos preciosos. Si en esa exposición había diez lámparas, ocho estaban en casa de mis padres. Empecé a definirme como pop porque el pop es el movimiento mas optimista de la historia. En la infancia mis vecinos eran los Garrigues, los Kennedy españoles, hacían fiestas con Massiel, llenas de pelucas, de pestañas postizas. El mundo que yo empecé a descubrir era absolutamente pop.

 

P - ¿Qué es para ti Andy Warhol?

 

R - Warhol es un ídolo total. En junio de 1983 hice una exposición en la galería de Fernando Vijande y en septiembre vino Warhol, lo que para mí fue la bomba ya que al conocer a todos en esa galería tuve un acceso directo a mi ídolo. La semana de Warhol yo formé parte de su pandi, en la que siempre estaba su fotógrafo, Christopher Makos, del que me hice amiga y cuando fui a Nueva York me introdujo en la Factory y me sacó en la revista Interview.

 

P - Muchos reniegan de la Movida madrileña, ¿es tu caso?

 

R - Para mí la movida fue mucho. Cuando llegó la movida tenía diecinueve años y empecé a crear y me dije pero que divertido, todos los días viendo a Almodóvar, a Costus, todos moviéndonos por Rockola, y pensé que era lo más divertido del mundo. Lo malo es que luego vino la posmovida que fue bastante fuerte por qué se murió muchísima gente, llegó el sida... Le dio a todo el mundo por ir de negro y me divirtió mucho menos el tema.

 

P - ¿Entre todas los genios que has conocido, cuál es la que más te ha impresionado?

 

R - Desde pequeña he sido bastante trepa en ese sentido y siempre he dicho a ver quien es el más inteligente que hay aquí, me voy a sentar a su lado, y lo he hecho siempre, teniendo la suerte de conocer a gente de mucho nivel. Además con Pedro J la gozada es que conoces a todo el mundo, a Cela, a Umbral, a Induráin, a todos los grandes. Es más divertido conocer a gente que tener dinero. 

 

P - Entre esas personalidades está la Familia Real ¿como fue aparecer vestida con los colores de la república en la boda real?

 

R - Fue un acto muy valiente, en la vida hay que ser consecuente siempre, hay momentos que es bastante difícil serlo pero, la verdad es que yo encuentro que fui bastante valiente ese día. 

 

P - ¿Tus influencias se limitan a artistas que te precedieron o eres una mujer a la vanguardia?

 

R - Lo bonito es estar a la vanguardia, por eso la colección de arte de mi padre tenía mucho mérito por que cuando compró esos cuadros no los querían ni regalados. Lo divertido era comprarse un Jeff Koons cuando nadie en el mundo sabía quien era. Como tengo ya unos años, me he convertido en una clásica, por eso tal vez mi vanguardia no es ésta vanguardia. Por ejemplo, a mi me horroriza el videoarte porque me perturba la televisión así que lo último que haría sería comprarme videoarte que son televisiones jodiéndome la vida. Soy una purista del Neopop.

 

P - Acaba de publicarse un libro, "Agatha Ruiz de la Prada loves Elio Fiorucci, arte y moda del Pop al Neopop" ¿como surgió el proyecto?

 

R - Unos profesores italianos me ofrecieron dar una conferencia con Fiorucci en Rimini y yo, que  no sé ni donde está Rimini dije fenomenal. Al volver a España me pidieron que les mandase lo que había dicho y yo les contesté que me lo había inventado todo. Acabaron contándome que iban a hacer un libro, yo pensando que iba a ser una porquería, pero en la presentación en Milán, viéndolo dije "este libro es la pera".

 

P - ¿Cómo has logrado que la gente diga "esto es muy Ágatha Ruiz de la Prada"?

 

R - Eso es muy bueno, por que incluso a la gente que no le gusta nada lo tuyo, que hay mucha, te reconoce, que es lo más importante. A la gente le encanta reconocer, y una vez que reconoces algo te gusta tener. A mi hija, en su colegio en París le preguntaron un día en clase cómo se llaman las tiendas donde se compran las joyas, y mi hija dijo “en Cartier”. A la gente le encanta comprar cosas que reconoce, por eso una niña que tiene un traje mío lo recuerda toda la vida, ahí está la clave del éxito.

 

P - Cuando tocas un objeto lo conviertes en una pieza pop, ¿cómo lo consigues?

 

R – Soy una mujer optimista, mi estudio es un planeta en el que yo me protejo del resto, por eso mis objetos, que salen de ese planeta, están destinados a dar felicidad. El pop es optimismo y por eso mis objetos son pop. 

 

P - Puertas blindadas, azulejos, toallas... ¿qué te falta por diseñar?

 

R - A mi me han ofrecido hasta diseñar tornillos. Las puertas blindadas fue una de las colecciones más exitosas de mi vida, pero cuando vinieron a ofrecérmelo pensé "puertas blindadas, qué horror". He llegado a diseñar tumbas en París, que al principio da reparo pero luego piensas que en la historia de la humanidad las tumbas han sido una cosa importantísima. Sólo me falta hacer cemento. Pocos diseñadores en el mundo se lo pasan tan bien como yo. ¿Y que es el pop mas que pura diversión?

 

 

Por Crawford.

Publicado en SPANISH V 13 - VERANO 2012