ANA DE LA REGUERA

Desde María Félix, han sido muchas las estrellas mexicanas que han alumbrado la pantalla con su exótica belleza. En un momento en el que los latinos pisan con más fuerza que nunca las aceras de Sunset Boulevard, Ana de la Reguera, una veracruzana de rompe y rasga, nos demuestra que las actrices de su generación tienen mucho que decir más allá de la fama y el glamour.

 

Pregunta – Muchos te consideran la heredera de Salma Hayek, ¿asusta esa responsabilidad?

 

Respuesta - No siento ninguna responsabilidad de la misma manera que no siento que sea la heredera de nadie. Tengo una carrera que me sorprende, cruel en algunas ocasiones, en la que cada día es diferente.

 

P - El pasado año ha estado lleno de sorpresas agradables, ¿te consideras afortunada?

 

R - Me siento muy afortunada de seguir trabajando en los Estados Unidos, de haber compartido plató con los más grandes, pero también por todo lo que he hecho en México, en mi país. Y lo que seguiré haciendo.

 

P - ¿No te cansas de los típicos papeles de latina?

 

R - La gente hace de menos lo latino, pero no se dan cuenta de que… ¡somos latinos! Estados Unidos es un país multirracial. Son ellos los que tienen que crear papeles de latina diferentes al tópico. 

 

P - ¿Crees que los intérpretes latinos han luchado lo suficiente por destruir ese estereotipo?

 

R - Hay intérpretes que lo tienen más fácil por qué han nacido en USA, como Eva Longoria, ella no tiene problemas con el acento, no necesita luchar. En mi caso y en el de muchos compatriotas creo que deberíamos pelear más fuertemente por acabar con esos papeles estereotipados.

 

P - Debes tu fama en México a las telenovelas, como tantas otras estrellas, ¿han sido un lastre?

 

R - ¡Para nada! Yo empecé muy joven a combinar cine y telenovelas, intenté no encasillarme. Mis telenovelas eran muy de contenido, menos populares, con actores y directores de teatro y cine. Las telenovelas fueron mi mejor escuela.

 

P - Hablas en pasado ¿se acabó la televisión? 

 

R - Para nada, yo amo la televisión. He estado tres años con la serie “Capadocia” para la Hbo latina y ahora estoy a la espera de que salga adelante “The Tin Star”, un bonito proyecto para la TNT, un western que se estrenaría en otoño si nos dan luz verde.

 

P - El western es un género por y para hombres, ¿qué te ha atraído de este proyecto? 

 

R - Es un género que me encanta, tiene papeles muy ricos para un actor. En esta serie, mi papel es la manzana de la discordia entre los protagonistas. Es un buen ejemplo de papel de latina lejos del estereotipo, muy digno.

 

P - España ha sido siempre un destino soñado para grandes actrices mexicanas, desde María Félix a Salma Hayek ¿para cuando Ana de la Reguera en una película española?

 

R - Me encantaría trabajar en España. Hice un papel muy pequeñito en “DiDi Hollywood”, aunque me ofrecieron uno más grande que no pude aceptar por estar rodando “Capadocia”. Lo cierto es que no he puesto los ojos demasiado en España, ya que vivo a caballo entre México y USA y ya no podría dividirme más, aunque España tiene directores internacionales que son un lujo para cualquier actriz.

 

P - Tu pareja, Tomás Ruiz, se dedica a la política. ¿Te veremos como una nueva Evita Perón?

 

R - Para mí, es más importante ser un líder de opinión que un líder político. Mi novio es un político honrado y a veces le veo luchar en vano. No me gustan esas personas que critican y luego no hacen nada por el país, pero tampoco me veo liderando un partido, prefiero ayudar desde otro frentes.

 

P - La situación en México, ¿se ve desde dentro tan revuelta como la vemos los demás?

 

R - La situación es peligrosa, tantos años con el mismo partido han convertido nuestra democracia en una farsa, aunque con Felipe Calderón hemos dado un paso adelante. Le entrevisté para un número especial de la revista “Quién” y aunque tenemos ideas opuestas, me demostró que sabe escuchar y respetar las ideas de sus opositores.

 

P - Al rodar “Backyards” viviste muy de cerca la tragedia de Ciudad Juárez ¿hasta que punto te afectó personalmente?

 

R - La visión de cualquiera cambia cuando conoces Ciudad Juárez. Es una ciudad inmensa, con un cuerpo policial muy pobre incapaz de hacer frente a la violencia que se vive allá. Gentes de todo México llegan allá para cruzar la frontera y al no lograrlo se quedan cautivos, víctimas de abusos. Lo triste es que al ser una ciudad tan lejana, muchos mexicanos ven el problema como algo ajeno.

 

P - Desde luego no es tu caso. Presumes de veracruzana y haces mucho por tu comunidad ¿es una forma de devolver a tu país lo que te ha dado?

 

R - Sin duda. Es algo bonito ser arraigado. Yo siento que Veracruz es el centro del mundo. Me encanta la historia de mi ciudad, allá llegó Cortés, allá nació México. Sin embargo, todo está olvidado, descuidado. Yo y mi fundación luchamos por que sea reconocido. Me encanta ver como en España se preserva su historia. Eso es lo que quiero para Veracruz.

 

P - El cine iberoamericano vive ahogado por el peso de Hollywood. ¿Qué hace falta para que se quite esa losa de encima?

 

R - En concreto el cine mexicano debería hacer un cine más íntimo, más de autor, no copiar las fórmulas americanas que, sin duda, ellos hacen mejor. Definitivamente pienso que el cine Iberoamericano debería apoyarse más entre sí. Estamos poco abiertos a los diferentes acentos, en México necesitamos subtítulos para ver las películas españolas. Yo sufro el problema del acento, que me limita a la hora de trabajar en España o Argentina, por ejemplo. 

 

P - Cine, televisión, política, tu fundación… ¿con qué nos sorprenderás en 2012? 

 

R – Los proyectos no se cuentan, por que luego no se realizan, pero puedo adelantarte que en las Olimpiadas de Londres seré una de las cuatro mexicanas que porte la antorcha Olímpica. No puede hacerme más ilusión.

 

CRAWFORD.

Publicado en SPANISH V 12 - PRIMAVERA 2012