CINCO HOMBRES PARA CRAWFORD

1 - EL VILLANO

 

Christopher Walken

 

Antes de convertirse en actor de culto para toda una generación de directores inclasificables como Tarantino o David Fincher, Christopher Walken era ya uno de los intérpretes más inquietantes de su generación gracias a un rostro de lo más perturbador y a papeles como los que protagonizó en "El cazador", "La zona muerta" o "Panorama para matar", donde encarnaba a un exquisito malvado rubio platino enfrentado al Bond de Roger Moore.

 

Tanto misterio no se limitaba a la ficción, y es que el actor se vio implicado en la extrañísima muerte de Natalie Wood, ahogada en las aguas del Pacífico mientras disfrutaba de un "tranquilo" crucero junto a Walken y Robert Wagner, sobre el que aún pesa la sombra de la duda. Lo que podía haber significado el fin de su carrera no hizo más que acentuar la fascinación que el público sentía por él.

 

Sin ser un adonis, su extraña belleza y un peinado "larger than life" han hecho de Christopher Walken un sex symbol contracorriente y en el mejor nombre posible con el que abrir esta lista.

 

 

 

2 - EL PERFECTO CABALLERO

 

Sean Connery 

 

Sí, podría haber elegido a otro para ocupar este lugar, pero, además de llevar el kilt como nadie, pocos caballeros conozco tan atractivos como Sir Sean Connery. Y eso que sus orígenes no son los propios de un auténtico dandy.

 

Este escocés de pura cepa se hizo a si mismo pasando de chico de portada a actor respetado ganador de un Oscar tras una carrera larga y cuajada de éxitos. El camino fue lento, pero cuando llegó a lo más alto metido en la piel de James Bond fue para quedarse.

 

Este hijo de un humilde camionero supo encarnar como nadie ese prototipo de caballero de impecable vestimenta y lengua mordaz que el Imperio Británico ha exportado a lo largo y ancho del mundo. Connery hizo elegante lo masculino. Antes que él, Nöel Coward o Cary Grant también habían representado maravillosamente este papel, pero con amaneramiento, mientras que en Connery todo huele a masculinidad. 

 

Sean Connery es un sex symbol que ha gustado a nietas y abuelas por igual, superando todas las barreras que podamos imaginar, y es que, como dijo Goldie Hawn "tendrá doscientos años, pero sigue estando como un tren".

 

 

3 - EL DIVO 

 

Liberace

 

Todo en él era exceso: las pieles, las joyas, el lamé, los hombres, los dorados… Nadie podrá acusar a Liberace de no ser fiel a sí mismo (y a su piano). Vivió siempre como y con quien quiso, de la manera más barroca que pudo imaginar, todo en un tiempo en el que ser tan maravilloso como él era un pecado que la sociedad no estaba dispuesta a perdonar. 

 

Eligió el camino duro y decidió enfrentarse a lo establecido mostrando al mundo su verdadero yo cuando lo que estaba de moda era esconderse en lo más profundo del armario, como hizo Rock Hudson. Lo que ahora vemos tan sencillo no lo era en aquella América reaccionaria.

 

Liberace fue un auténtico adelantado a su tiempo que ha hecho más por el movimiento gay que todas las manifestaciones. No necesitó más que su piano y sus looks extravagantes para decir al mundo "aquí estoy, con plumas y a lo loco".

 

Viviendo en Las Vegas, este barroco pianista tenía que ser jugador a la fuerza. Apostó todas su cartas frente a un mundo gris y ganó, convirtiéndose en una auténtica leyenda viva que hoy, tantos años después de su muerte, sigue brillando e inspirando a cientos de personas que, como él, nos sentimos diferentes.

 

 

4 - EL CHULO

 

Mark Wahlberg 

 

Marky Mark fue el único rapero que llegó a conquistarme. Y no por sus rimas, precisamente. Su cuerpo era simplemente perfecto e hizo de él la imagen más erótica de una década tan caliente como fueron los noventa. Su foto en todas las marquesinas (des)vestido con unos calzoncillos estará marcada para siempre en las retinas de todos los miembros de mi generación.

 

 

De chico malo de barrio a modelo, Wahlberg se salvó de acabar en el olvido (o algo peor) como muchos de sus compañeros gracias a unos músculos que no eran de este mundo. Su belleza le abrió las puertas tanto de la moda como del cine, llegando a ser una gran estrella y a trabajar con directores de la talla de Scorsese o Paul Thomas Anderson. 

 

Lo que ganó en fama lo perdió en frescura y aunque sigue siendo un hombre 10, ese salvaje sex appeal que nos enloqueció se quedó en el camino. Como dirían nuestras madres, juventud divino tesoro.

 

Siempre nos quedará Calvin Klein y esas fotos en blanco y negro donde Marky Mark nos mostró todo lo que un hombre debe de tener para serlo.

 

 

 

5 - LA LEYENDA

 

James Dean

 

El día que el coche de James Dean se estrelló nació el mito más imperecedero del siglo XX, siempre con permiso de la divina Marilyn Monroe. Con sólo tres películas a sus espaldas, Dean es, sin embargo, mucho más recordado que muchos contemporáneos suyos de carreras mucho más longevas. Fue el primer rebelde sin causa, y por ello, el mejor.

 

Su rostro y su tupé representan como nadie los años cincuenta, esa década mágica sin la que no existiría el mundo tal y como lo conocemos. Fue en aquellos maravillosos años cuando nació la cultura pop y James Dean fue su primer icono.

 

Han sido millones las chicas que han adornado sus carpetas con su cara y no menos los chicos que han imitado sus looks, desde Marlon Brando a Jon Kortajarena, pasando por Luke Perry. Como suele pasar, el original siempre sale ganador. Y es que el estilo se puede imitar, pero la esencia es intransferible.

 

Con James Dean cierro esta lista de hombres ideales, que a veces pienso, sólo existen en mis sueños. 

 

 

Por Crawford.

Publicado en CHONGO MAGAZINE  #2 - November 2013