LO COMPRÉ EN VERSÉS

Cada vez que cojo un avión dispuesto a experimentar una nueva ciudad, no dudo que voy a quedar fascinado por su arquitectura, por las personas con las que me voy a cruzar en sus calles y, lo más importante para un cinéfilo como yo, por sus rincones inmortalizados en la gran pantalla. Pero si hay algo que tengo claro es que no me voy a encontrar con una noche tan divertida, canalla y llena de sorpresas como la madrileña.

 

Sé que puede sonar a tópico, pero en pocos lugares se lo pasa uno tan bien como en mi Madrid. Sobre todo en otoño. Volver puede dar vértigo, pero como yo ya he superado la edad escolar, en vez de libros y profesores lo que septiembre significa para mí es una nueva hornada de personas, fiestas y posibilidades. Aunque lo más importante es que comienza una temporada mas de VERSÉS.

 

Hace ya casi dos años, cuando a Pepino, a Pedriño y a mí nos propusieron crear una fiesta tuvimos una doble sensación. Por un lado nos contagiamos con una enorme alegría, ya que siempre habíamos querido tener una sesión propia en la que pinchar todas esos éxitos de ayer, hoy y siempre que conforman la lista de las canciones más escuchadas en nuestro iPhone. Pero por otro sentimos miedo, puede que inexplicable para muchos de vosotros pero muy real para nosotros, que hemos vivido el auge y caída de En Plan Travesti.

 

Evidentemente las personas que nos lo propusieron diluyeron todas esas incertidumbres. Lógico cuando uno trata con profesionales como Victor Pallás y José Díaz, responsables de una de las fiestas más importantes del mundo como es WE Party. Contando con el apoyo de dos genios para los que la noche no tiene misterios, teníamos la mitad del trabajo hecho.

 

Si ellos querían trabajar no sólo con nosotros sino también con nuestra forma de ser y nuestro petardeo, por algo sería. Ahora estaba en nuestras manos no decepcionarles. 

 

Comenzó entonces la ardua tarea de crear el “cocktail” perfecto, para el que contábamos con ingredientes como nuestras divas, los hits de youtube, Norma Duval, el cine de los 90, “Noche de fiesta” y, en definitiva, todos esos referentes que nos han hecho tal y como somos. Creedme cuando os digo que tratándose de personas tan diferentes no es tarea fácil conseguir una buena mezcla.

 

Pero, después de agitar y agitar la coctelera, de repente una palabra mágica creó el combinado ideal  con el que nos lanzamos sin red al mundo del “show business”: VERSÉS.

 

A la vez moda, a la vez kitsch, mucho glamour, bastante circo y toneladas de diversión en un sólo nombre que nos llegó directamente desde una de las mejores malas películas de los noventa “Showgirls”, en la que Nomi Malone fue ejemplo de toda una generación de homosexuales. En su camino al éxito se olvidó de echar una ojeada al Vogue y nunca aprendió a pronunciar correctamente Versace. Nunca un lapsus dio más de sí.

 

Cierto que antes de brillar, este diamante que teníamos entre las manos había que pulirlo y eso ha sido posible gracias a todos los amigos que, desde la pista de baile o desde la cabina de DJ han hecho de nuestra fiesta, ya desde el día de la inauguración, un éxito. 

 

Bajar las escaleras de Boite un sábado de cada mes es meterse en una máquina del tiempo averiada en la que puedes pasar de Rihanna a Massiel sin despeinarte. Y en la mejor compañía, pues contar con capitanas como nuestra querida Úrsula Estar Moderna y Sansanonasnas y pasajeros tan ilustres como Alaska y Mario, David Delfín, Natalia, Divino o Bimba Bosé, te aseguran una noche inolvidable, de esas que cuando seamos viejecitos nos gustará recordar, al estilo del mítico Studio 54 o el Rock Ola de la movida.

 

Mientras escribo estas líneas encuentro muchos recuerdos que justifican el incluirnos junto a tan ilustres precedentes. Algunos se pueden contar, muchos no, pero cuando me vienen a la cabeza los rostros de la gente cuando suena “La fiesta terminó”, cuando veo en sus ojos la tristeza por una noche más que echa el telón, me doy cuenta que algo hemos hecho bien.

 

Ahora que nos enfrentamos a un nuevo curso, toca superar momentos insuperables como cuando en nuestra puesta de largo apareció por sorpresa Mario Vaquerizo apadrinando la fiesta, o la locura que se desató cuando hicimos las camisetas con el logo de VERSÉS, o la increíble fiesta del pasado Orgullo Gay en Joy Eslava con la actuación de Natalia… No va ser fácil estar a la altura pero, creedme, lo intentaremos.

 

Podréis comprobarlo este sábado 12 de septiembre en la sala BOITE.

 

CRAWFORD