AL FIN DEL CAMINO

Foto: Pepino Marino

Cuando vivimos en Nueva York nos acostumbramos a comprar en lo que aquí llamaríamos “el chino de debajo de casa”. Solo que allí están regentados por mejicanos, no por asiáticos. Lo curioso es que aunque les oíamos hablar entre ellos en castellano, cuando les pedíamos cualquier cosa en nuestra mismo idioma, nos ignoraban. Llegamos a pensar que no conocían la lengua de Cervantes. Hasta que un día nos paramos a escuchar detenidamente el hilo musical: en esa tienda pasaban las horas acompañados de ¡Camilo Sesto! Definitivamente si nos contestaban en inglés era porque les daba la real gana.

Y es que la fama de Camilo no tiene fronteras, como descubrimos en nuestra aventura americana. Por eso cuando nos enteramos que el de Alcoy iba a ser el encargado de poner el broche de oro a esta temporada de “Alaska y Coronas” nos pareció lo lógico. Sólo una estrella como él podía cerrar uno de esos programas que dentro de treinta años la gente aún recordará y, lo más importante, los más jóvenes, esos que aún no han nacido, se lamentarán de no haberlo visto en vivo y en directo. Como nos ocurre a nosotros con el pendiente de Lola, por ejemplo.

La televisión hace felices a las personas. A todas. Cultos, incultos, cotillas, locos por el fútbol, cinéfilos, niños, melómanos… hasta los ludópatas tienen su sitio en la pequeña pantalla. Nunca nos hemos fiado de esas personas que presumen de no tener televisor en su casa. ¿Dónde ven las películas? ¿En el ordenador? ¡Venga ya! Pensar que la televisión es basura es tan absurdo como decir que internet es un peligro. Todo depende de que veas en ella y, sobre todo, de como lo veas. Uno puede leer el “¡Hola!” en el metro y luego sumergirse en “Cien años de soledad” sin tener desdoblamiento de personalidad. Pues lo mismo sucede con la parrilla televisiva.

A nosotros, desde luego, este programa nos ha hecho muy felices. No sólo como espectadores, que también, sino como parte del equipo que cada semana se ha esforzado por crear algo único, arriesgado en un momento muy difícil en el que lo diferente no esta bien visto. Pero cuando se hacen las cosas bien los resultados son excelentes, y este ha sido el caso. Desde Santi Tabernero, el director del programa, hasta Paco Tomás, el guionista, todos los profesionales que han llevado a buen puerto este espacio no pueden ser mejores. Todo un lujo debutar con personas como estas y en un proyecto de tanta calidad. Sí, podemos decir que estamos muy orgullosos de “Alaska y Coronas”. No tanto por nuestra participación, pues hemos tenido nuestros fallos, como todo el mundo por otra lado, sino por formar parte de algo tan importante que ha contado con la presencia de figuras como Punset, Victoria Abril, Mariscal o Marisa Paredes.

Mención especial merecen Javier Coronas y Alaska. El primero nos ha demostrado que no solo es un humorista genial, sino un hombre encantador, que no ha hecho otra cosa que preocuparse por unos principiantes como nosotros. Y la segunda, que decir de ella. Una mujer y una artista maravillosa, atenta, educada y brillante, a la que hemos admirado incondicionalmente toda la vida y a la que tenemos la suerte de llamar amiga. Era muy especial para nosotros llegar cada martes a plató y escucharle hablar de cuando le había entrevistado Lola Flores o cuando había participado como guest star en el “Un, dos, tres” con El Fary y pensar que a nosotros nos estaba sucediendo lo mismo. Si hay algo que no olvidaremos jamás es haber trabajado con ella. Un recuerdo que vale su peso en oro.

Nuestra tarea ha sido muy sencilla: poner la música. Durante las ráfagas o bien en las entradas de los invitados, hemos elegido la banda sonora de cada momento. Maravillosa fue la presentación de Pandemonia al ritmo de “Where is my man” de Eartha Kitt, mientras que poner punto y final al primer programa con “La fiesta terminó” fue una decisión no muy acertada, por ser indulgentes con nosotros mismos. Una selección tan variada como nuestro propio gusto donde han tenido su hueco desde Raphael hasta AC/DC, sin olvidarnos de La Prohibida, Supremme Deluxe o Carmen La Hierbabuena. “Todo el arte de España en un sólo CD” como decía el eslogan del disco de la artista antes conocida como Tamara.

Cada miércoles, a lo largo de estas trece semanas que no es que hayan pasado rápido, sino que han volado, la gente nos preguntaba que nos íbamos a poner. Para algo somos Trend Twins. Nuestro look es tan importante para nosotros que nos ha dado el nombre. Y eso es algo que tenemos que agradecer a todos los diseñadores que han sido tan generosos de dejarnos sus creaciones para salir guapísimos en la tele. Davidelfín, María Escoté, Agatha Ruiz de la Prada, Modas Cabezón, Moisés Nieto, Bow Handmade, García Madrid, Ana Locking, Carlos Díez Díez y Xavi Reyes han sido los artistas cuyos diseños hemos tenido el honor de lucir. Amigos todo ellos, de alguna manera u otra también han formado parte de un programa que ya tiene un hueco en nuestros corazones.

Todo llega a su fin y, tristemente, este programa también. En televisión todo tiene fecha de caducidad, menos “Saber y ganar” que es eterno, y tras “Torres y Reyes” y “Alaska y Coronas” no sabemos que deparará el futuro. Evidentemente  nos encantaría seguir ahí, cada semana, en los míticos Estudios Buñuel, pero no nos corresponde a nosotros decidirlo. Mientras se lo piensan, vamos dando la bienvenida a un verano lleno de trabajo en el que nos vamos a recorrer el país de canción en canción. Algo que sin esta maravilla que ha sido “Alaska y Coronas” habría sido imposible. ¡Muchas gracias!

Pepino & Crawford.

 

 

Foto: Pepino Marino
Foto: Pepino Marino
Foto: Pepino Marino
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Foto: Pepino Marino
Foto: Pepino Marino
Foto: Pepino Marino
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Foto: Pepino Marino
Foto: Pepino Marino
Foto: Pepino Marino
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Foto: Pepino Marino
Foto: Pepino Marino
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